
Esta semana pasada pensamos que podríamos hacer algún viajecito para empezar el segundo semestre con fuerza y hacer algo diferente, y así ha sido, estuvimos Luis y yo en la ciudad de la eterna navidad; Lille: es una ciudad del Norte de Francia, que se encuentra en la frontera con Bélgica (LCDLEN, porque este fin de semana aún seguía toda la decoración navideña, la música, todo, y nostros "What?").
Para ir nos fuimos en covoiturage, con una pareja la mar de simpáticos, era lo más económico que nos salía y las experiencias con esta gente son bastantes buenas, tenían un gato, lo cual para nosotros no era un problema. Estuvimos todo el viaje hablando y contándonos toda nuestra navidad al detalle (entre otros temas).
A la llegada a Lille, nos estaba esperando "un amigo" de Luis, la verdad muy extraño. Llegamos y tras coger unos bocatas nos fuimos a la puerta de "Euralille" que es un centro comercial enorme, allí supuestamente nos esperaba su amigo.
Observamos que había un hombre de pie, en la puerta del cc, y resultó ser este su amigo. Nos recogió y nos llevó al hotel para dejar las maletas y de ahí pasear por la ciudad, nos dio un buen paseo diciéndonos más o menos por donde volver al hotel, donde podríamos comer...
Lo cierto es que el hombre nos llevó a un paso bastante ligero durante todo el trayecto, hablaba poco y los temas de conversación se acababan pronto hasta que empezaba otro tema pero que al final parecía absurdo hablar de eso xD.
Entonces después de llevar caminando un buen rato (yo ya iba con la lengua fuera) nos llevó a un bar a beber cerveza, el bar estaba super bien, pero él no contribuía, pues se hacían silencios difíciles de pasar, recuerdo que hubo una vez en la que todos bebimos a la vez, porque no sabíamos de qué hablar ni que hacer...hasta que... a mi me dio un ataque de risa, y es que, me puse a analizar la situación y llegué a la conclusión, de que me encontraba con un hombre que no conocía de nada, pero que parecía majo, pero estábamos hablando de temas sin fundamento, fue muy extraño.
Total que me dio el ataque de risa, y yo alegaba que era la cerveza que se me estaba subiendo, pero me reía de la situación (obviamente), del panorama.
Hasta que decidimos movernos a otro lugar para seguir tomando algo y fuimos a un bar "latino", esto ya fue el colmo, porque lo primero es que lo único que tenía de latino era la decoración y ni eso, y lo segundo es que los vacíos se agravaban ¿porque? Pues porque los temas de conversación se habían acabado y seguíamos manteniendo conversaciones de besugos.
Esta vez tuve que irme al baño a reír, porque ya me daba vergüenza, la verdad, bebimos como locos, para pasar el mal rato, lo antes posible y marcharnos.
Cuando salimos yo le comenté a Luis que no estaba cómoda y que me apetecía irme ya de aquella situación que era bastante rara. Y así fue, salimos y nosotros nos fuimos a comer un kebap para aliviar tensiones y de ahí a descansar, la verdad yo llegué al hotel y seguía riéndome y analizando cada momento que habíamos vivido que fue como poco, divertido.
A una hora y pico de París gustándome la compañía de Luis.