lunes, 26 de septiembre de 2011

Historia de Juana de Arco-Rouen


Juana de Arco, nació en Donremy (Francia), enero de 1412. Creció en un ámbito rural, y no aprendió a leer, ni escribir.
A los 14 años se dice que, empezó a recibir llamados divinos.

Estas voces le dictaban órdenes en las que debía ser parte de la salvación de su nación. Primero contó todo esto a sus más allegados y luego ante la insistencia de sus ruegos, un tío suyo la llevo para que contara estas cosas ante el comandante del ejército de la ciudad vecina a la de donde ella vivía. En todo esto alegó que era enviada con un mensaje divino, lo cual el comandante tras oírla no le creyó y la devolvió a su poblado.

En Francia las cosas no podían estar peor en el terreno político y geopolítico, se encontraba con una invasión por parte de los Ingleses, solo faltaba que una Ciudad muy importante cayera en manos de los Ingleses (Orleans).
El rey Carlos y su cuerpo de militares, que ya daba por perdida la guerra, le dio el mando de las tropas a Juana y ésta es enviada entonces como capitana, manda a hacer una bandera blanca con el nombre de Jesús y de María, y se dirige hacia Orleans. Eran 10 mil hombres al mando de Juana de Arco.

Los soldados (a cargo de Juana) lucharon y triunfaron ampliamente sobre los invasores de Francia. Tras liberar Orleans, se dirigieron a otras ciudades y las liberaron también.
Después de sus resonantes victorias, Juana de Arco aceptó que Carlos VII fuese coronado como jefe de toda la nación.
Tras esto sobrevinieron unas inevitables corridas de rumores, intrigas políticas oscuras que querían ensombrecer su figura, llegaban las traiciones, y comenzó el momento de persecución y sufrimiento para ella. Personas que eran parte de la corte del rey, temerosos que su influencia se menguara y, que la figura de Juana se engrandeciera comenzaron a hacerle la guerra política.
En esta instancia de la guerra por expulsar a los enemigos de territorio francés, era muy importante y estratégico, recuperar París, capital aún en poderde los enemigos. Hacia allí se dirigió Juana y sus soldados triunfantes. A esta altura de los acontecimientos Carlos VII, envuelto en envidias y componendas con los enemigos, le retira las tropas a Juana de su mando, y Juana es herida en la batalla y cae prisionera de los Borgoñeses.
Para entonces los franceses la habían dejado de lado, más los ingleses estaban profundamente preocupados de su figura, y les interesaba sumamente mantenerla en prisión.
Padeció cárcel y humillaciones, tantas que llego a decir: "Esta cárcel ha sido para mí un martirio tan cruel, como nunca me había imaginado que pudiera serlo". Resistió con mucha hidalguía y fe la cárcel y mantuvo su postura de que " voces que provenían de Dios" le habían indicado la campaña para salvar a su Nación.
En esa época se acusaba de brujería a toda aquella mujer "no conveniente" para el sistema o para alguien del sistema. Así decidieron acusar a Juana de Arco de que esas victorias se habían dado porque ella había ejercido poderes provenientes de brujerías contra las fuerzas enemigas. Ésta pidió ser llevada ante el Papa, pero no le hicieron llegar su pedido de intervención al Sumo Pontífice.
Su tribunal estuvo claramente compuesto por enemigos políticos y militares y eclesiales de la muchacha. Además su juicio estuvo plagado de irregularidades como no haber tenido defensa justa ante tribunales.
Su final fue terrible, condenada a Pena de Muerte, tras un juicio humillante e injusto, aún para una simple acusación de delito o criminalidad con pena de muerte como sentencia final, le aplicaron la hoguera y murió, quemada viva, acusada de brujería.
Se describió así la muerte dolorosa de Juana: " la amarraron a un poste, la ataron, y la quemaron lentamente, murió rezando mientras miraba un crucifijo, y se encomendaba a Jesucristo e invocaba al Arcángel Miguel Arcángel al que le guardaba especial devoción y diciendo tres veces el nombre de Jesús entregó su espíritu”.

Era en este momento de muerte de Juana de Arco, el 29 de Mayo de 1431 en Rouen (Francia), tenía apenas 19 años de edad, que terminaron después de una breve pero apasionada vida de honor y entrega en nombre de su fe a su patria. Varias personas retornaban a sus casas luego de este cruel hecho diciendo " hemos mandado a quemar a una santa"
23 años luego de su muerte, su madre y sus hermanos pidieron reabrir el caso de la muerte de Juana de Arco, y sometieran a revisión todo lo actuado en a que proceso judicial. El Papa Callista III, nombre una comisión de Juristas que tras toda la estudiada revisión del caso declararon que este Juicio era a todas luces una clara injusticia.
Tras esto, tarde ya, pero el rey de Francia la declaró inocente, y el Papa Benedictino XV la proclamó santa en 1920, casi cinco siglos después.
La vida y desarrollo de su actuación militar y política se desarrolló en el contexto de una Francia envuelta en la denominada Guerra de los Cien Años.

Adjunto fotografía de la cruz, donde fue quemada, un lugar muy bonito (ahora) a la vez que nostálgico.

A una hora y pico de París, con sentimientos a flor de piel.

1 comentario:

  1. Me la he leído enterita :) por desgracia los casos de superioridad femenina sobre la masculina no eran un mérito sino una condena, y solo le ha valido para que 500 años más tarde la llamen santa en vez de bruja...

    pd: tengo curiosidad por saber si hay souvenirs de juana de arco en plan :llavero de juana de arco, mupñeca de juana de arco, etc xddd

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