La segunda y para mí la última creo, porque esto está llegando a su fin, ¿qué de qué hablo? pues de esta experiencia llamada erasmus, pero no será en esta entrada donde hable del fin o de lo poco que queda para marcharme a España, no quiero entrar en nostalgía antes de tiempo.
Esta vez, fuimos Noel, Luis, León y yo, son de las grandes noches que siempre recordaré tumbada en el sofá de mi casa cuando esté a muchos kilometros de aquí.
¿Que quién es León? pues un amigo Mexicano que aunque lo conozco desde el principio, ahora tengo más trato con él y se ha hecho de querer, me da tristeza porque siento que esto se acaba pronto y hubiese podido compartir buenos momentos durante el semestre con él. Pero nunca es tarde y aprovecharé lo que quede de su presencia.
A cualquier fiesta cuanta más gente vaya ¡mejor!. Primero hicimos "botellón/pre" en casa de Luis, mientras Luis nos contaba su estancia en España los días anteriores a la Open Bar. Más tarde nos dispusimos a bajar al centro a coger el bus, donde habitualmente se coge, íbamos andando porque a esas horas ya no pasa el bus por casa de Luis, mientras andábamos, íbamos hablando de temas varios con lo cual, aunque el camino era largo al final se hizo ameno.
Cuando llegamos al bus, allí nos encontramos con más gente de la RBS, estuvimos hablando con ellos mientras llegaba nuestro bus. Y...cuando por fín llegó... nos fuimos camino a la discoteca de la que todo el mundo había estado hablando días anteriores.
Efectivamente estaba a unos 15 minutos de Rouen, la gente íba como en todas las Open Bar cantando en francés, mientras Luis, León y yo observábamos atónitos a todo el mundo y de vez en cuando participábamos y contribuíamos con los cánticos (xD).
Cuando llegamos había muchísima gente, como era de esperar, en estos eventos te encuentras a todo el mundo dándolo todo. Estuvímos bailando y aprovechando cada minuto de la noche.
Fue una fiesta de las que nunca puedes olvidarte, me encantan, porque no hay motivo a tu alrededor que no te llame la atención, cada persona o cada gesto de la gente es digno de unas risas.
Acabámos la noche y la gente poco a poco desaparecía, pero lo cierto es que yo ya estaba cansada porque aunque por la tarde había echado la siesta, la fuerzas empezaban a fallarme.
A una hora y pico de París, no te vayas de Rouen sin ir a una Open Bar.
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