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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Último día Rouen

Llegó el último día en Rouen, y yo estaba un poco apenada porque...no quería que se fuesen, la verdad se iba a notar mucho su ausencia, después de tanto meses sin el calor de mi gente, no quería que llegase el momento en que se fuesen.

Primero: Museo de Animales, las llevé al museo que ya os conté en entradas anteriores, estuvimos toda la mañana allí, el museo es para echar un buen rato, y de allí nos fuimos a comer.

Desde que llegaron les había dicho que no se podían ir sin probar un kebap, ya que allí son distintos, hay muchas salsas, muchas maneras de kebap, y yo sabía que les iba a gustar.

Así fue: Segunda parada: Kebap al pie de la catedral de Notre Dame (Rouen), resulta que no estaba el mismo hombre que siempre, resultaba que el que había, hablaba muy bien español, con lo cual no fue dificultad pedir, nos contó su vida, porque había vivido varios años en España.

Y como yo ya sabía, les gustó, de allí nos fuimos a callejear, y a pasear por la ciudad, hasta que llegó Yessica, y estuvimos comiendo crêpes con ella, estuvimos en un barecito que nunca había estado, en una calle estrecha, cerca de la iglesia Juana de Arco, fuimos recomendadas por Yessica, y buena recomendación, porque nos encantó, y era un sitio muy acogedor.

Más tarde, habíamos quedado con Fran para ir a la teteria, de camino, nos llovió, pero eso es algo normal en Alta Normandía, y allí estuvimos hasta que se nos hizo de noche. Estuvo genial, Fran se animó a contar unos chistes, fumamos cachimba, tomamos cokteles...

Cuando llegó la hora de irnos, Yessica nos dijo que nos haría unos crêpes para cenar, y tras pasar por su casa para coger los instrumentos necesarios, cenamos unos crêpes riquísimos, unos salados, otros dulces... nos hizo de cocinera.

La acompañamos, y se despidió de las niñas. Cuando llegamos de acompañarla, empezaron a hacer la maleta, para ir a otro día a París, a hacer un poco más de turismo, y ellas, marchar, para volver a España.

A una hora y pico de París, ¡No os vayáis!

domingo, 6 de noviembre de 2011

Tarde de tetería


Vivir en una ciudad de tamaño mas o menos grande presenta muchas ventajas: hay mejores servicios, mejor transporte, más oportunidades económicas...etc. pero de las más importantes para mi, es la gran variedad de ocio que te puede ofrecer como es por ejemplo la ciudad de Rouen.

En la tarde del sábado cinco de Noviembre, decidimos movernos y hacer algo diferente y alternativo a la rutina de siempre y así fue, Luna me había comentado que el fin de semana anterior había estado en una tetería que estaba super bien, decoración, precio, calidad...etc. Así pues, pensé en juntarnos todos allí y pasar una tarde agradable.

Quedamos a las 7.00p.m aprox. en la Catedral para buscar dicha tetería. Después de una hora y pico dando vueltas y haciéndose ésta de rogar, llegamos a una tetería que aunque no era la que Luna nos había comentado, tenía muy buena pinta.

Entramos y había como muchos hombres y todos mirándonos, jaja, pero pronto nos desvíamos de ellos, porque la tetería contaba con un sótano muy acojedor donde finalmente nos acomodamos todos (Jute, Marina, Fran, Noelm Valdi, Tere, Mamen y yo) como podéis ver, íbamos bastante peña.

Para beber, cóctel exótico (4euros)delicioso, tenía un sabor demasiado rico, otros sin embargo se pidieron un mojito también riquísimo, he de decir que todos los cócteles eran sin alcohol y para acompañar y ya que estábamos en una tetería, pues pedimos dos cachimbas (naranja y menta).
Estuvimos hasta cerca de las 11.30p.m aprox, nos reímos mucho, nos relajamos y hablamos de tantas cosas, que he descubierto que me encantan los planes "relax".

Cuando salimos en dirección a nuestras casas, unos se pidieron Kebaps y otros (como la mayoría) decidímos comer en casa. Noel y yo como no, teníamos que subir al monte, pero de camino a coger el bus y debido a que a éste le quedaban 10 minutos como mínimo, paramos y compramos nada más y nada menos que 6euros de chucherías, añoraba ya esta degustación, antes de llegar a casa ya había devorado casi 1/4 de la bolsa y cuando llegué, cené, película (acompañada de mi última compra) y a dormir.

Adjunto fotografía de las niñas en la tetería.
A una hora y pico de París con ganas de comerme el mundo.