lunes, 14 de noviembre de 2011

Día 3. Amsterdam

¡Último día!


¡No! Yo no me quería ir, pero sí, ya tocaba partir, hacía Francia, pero antes de eso, dejadme que os cuente, que... después de acostarnos la noche anterior muy tarde, pensábamos dejar la casa para el medio día, pero no... el casero a las 12.00p.m estaba tocándonos a la puerta, diciéndonos que ya teníamos que salir, y que pensaba cobrarnos la hora esa demás que echaríamos en recoger la casa, las maletas...etc.

Todos acelerados recogimos todo, y fue entonces cuando nos tocó discutir con el hombre, porque nos quería cobrar esa hora demás recogiendo, y es que se me ha pasado contaros un detalle, resulta que el primer día que llegamos, tuvimos que dejar (concretamente lo dejó Luna) un depósito de 30euros, por si se perdían las llaves, y ahora resulta que el hombre decía que no nos lo devolvía.

Tras mucho hablar con él, finalmente, devolvió los 30euros y cada uno por su camino. Ya en la calle, compramos algunos recuerdos en las tiendas de souvenirs, y ya en busca del coche para volver a casa.

Antes de coger el coche, nos separamos para almorzar, pues eran ya aproximadamente las 2.30p.m y el cuerpo ya pedía comida, unos se quedaron en un mercado que había justo encima del parking, y otros fuimos al KFC, yo había escuchado mucho hablar de este lugar, pero nunca había entrado a degustar ese tipo de comida, pues como se dice, para todo hay una primera vez, y a mí personalmente me gustó bastante, aunque no deja de ser fast food.

Y para finalizar nuestro viaje, no podíamos irnos de Amsterdam sin visitar las famosas letras gigantes, pues hasta allí nos desplazamos para visitar aquellos parques y tomar fotos tan bonitas como la que adjunto.


A una hora y pico de París queriendo volver muy pronto a este lugar. Dar las gracias también a esos compañeros de viaje que han hecho que cada minuto sea especial.

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