Después de un mes sin hacer un viaje largo y sin movernos de Francia, no por nada si no por falta de dinero llegó el momento de viajar y a lo grande (nunca mejor dicho).
Éramos 9 personas (Fran, Marina, Jute, Noel, Dani, Luna, Valdi, Paula y yo)y debido a que retrasábamos mucho la planificación del viaje nos fueron surgiendo varios problemas poco a poco. Cuando digo retrasar la planificación, sé de lo que hablo porque hasta una semana antes de éste, no movimos un dedo.
Bueno...uno de los problemas era, que no había ni albergues, ni hostales libres para esas fechas, desde hacía mucho tiempo, la cuestión es que nos tocaba buscar una alternativa si de verdad queríamos ir en esos días.
Resultado: después de mucho buscar, encontramos una casa que pintaba muy bien y por buen precio, reservamos, y a los dos días, nos dicen que ya estaba reservada, y nosotros ya casi con las esperanzas perdidas...empezamos a buscar otra, pero no encontrabamos nada. Horas más tarde recibíamos un correo diciendo que si había disponibilidad, pues, imaginate, todos locos de contentos, además el correo nos lo enviaba el mismo dueño de la anterior casa reservada y parecía muy simpático (digo parecía porque luego resultó ser algo estúpido). Además esta casa era de 10 personas e incluso nos sobraba una cama y al parecer nos la dejaba por el mismo precio. Bueno pues después de tanto parecía que habíamos salido ganando.
Pero ahí no acababan los problemas porque…¿Cómo vamos a Amsterdam? Necesitabamos un medio de transporte. Pues bien, vía internet alquilamos una furgoneta mercedes vito para nueve personas, ¿pero que pasó? Que no podíamos cantar victoria tan rápidamente, porque… pasadas 48 horas nos comunicaron que no estaba disponible para las fechas seleccionadas (parecía que el destino no quería que marchásemos a Amsterdam).
Ya teníamos casa asegurada, pagada completamente y unas ganas locas de ir… entonces… ¿cuál era la solución? Estábamos justo a dos días de emprender el viaje y no teníamos medio de transporte para llegar al destino.
Solución: ir a una tienda de alquiler de coches que hay aquí en Rouen y aunque duplicaba el precio de la “alquilada” anteriormente no nos quedaba otra.
Una vez todo reservado, aunque se nos iba un poco de precio, volvió la ilusión y las ganas de viajar, ya daba igual lo que habíamos gastado, lo importante es que ya era seguro que el jueves a las 8 de la mañana estaríamos partiendo hacía un nuevo país.
Para contar las experiencias de este viaje y ya que ha sido uno de los mejores viajes de mi estancia de Erasmus voy a hacer un desglose de los tres días en Amsterdam en tres entradas.
A una hora y pico de París soñando con Amsterdam.
No hay comentarios:
Publicar un comentario