
Caminito de París, llegó el desenlace del viaje:
El clima no era perfecto, pero... no era malo del todo, la niebla una vez más molestaba un poco para ver la última planta de la Tour Eiffel, pero aún así nosotras decidimos subir hasta la segunda planta para ver todo el encanto de París desde lo más alto.
Yo desde que llegué no había subido, porque ya es conocido por todos mi miedo a las alturas, pero esta vez, me atreví supongo que la buena compañía y los ánimos que éstas me daban, me hizo que me animase.
Y sí como indescriptible, es la mejor vista de París que he visto nunca, me encantó subir, las niñas querían subir a la tercera planta, pero la vista no era completa, yo no iba a subir era obvio, jaja.
De allí nos fuimos a Le Sacre Coeur, para comer por aquel barrio y disfrutar del ambiente parisino.
Paramos en un quiosco, en el cual todo lo que había tenía un pinta exquisita pero terminamos comiendo hot dogs como el primer día, aunque esta vez no estaban tan ricos, pero tampoco estaban malos. Nos sentamos a los pies de Le Sacre Coeur, y a comer tranquilamente, mientras las palomas nos rodeaban comiéndose las migas de pan que caían al suelo.
Lo pasamos muy bien ese ratito, porque poco a poco, se nos acercaban más palomas, pájaros y toda especie de ave voladora, jaja.
Más tarde ascendimos las escaleras para visitar el interior del monumento, yo aún no había entrado y sí, impresionante, pero yo creo que al final todo me impresiona de esta ciudad y sus monumentos.
Más tarde me tocaba enseñarles el bar de Amelie, y el barrio del Moulin Rouge, así pues nos dirigimos allí, donde contemplando el lindo barrio, comimos unos ricos crêpes, mientras yo pensaba en que quedaba a penas un rato para que se marchasen y ellas pensaban que se marchaban... estaba triste, aunque feliz de haber compartido con mis mejores amigas, los mejores momentos de mi erasmus, los mejores lugares que he visitado y los rincones donde cada vez que paso, me enamoro.
Por tanto, no voy a relatar la despedida, para que siempre me quede el buen sabor de... que en un viaje como este, mis amigas demostraron que son algo más que amigas, y que esto va para largo.
A una hora y pico de París, sencillamente sin palabras. Os quiero MC, MJ y PAQUI. Espero que vuestro viaje haya sido uno de los mejores.



