domingo, 18 de marzo de 2012

Auschwitz

A las 8a.m de la madrugada ya estaba sonando el despertador. A las 10.30a.m ya estábamos en la puerta del hostal esperando a la furgoneta que nos recogería para ir a Auschwitz.

Llegamos y comimos algo mientras llegaba nuestra guía en Español, pues eran las 12.00a.m y no sabíamos cuando pararíamos.

Comienza la visita:

Primero visitamos Auschwitz I:

Auschwitz I fue el centro administrativo de todo el complejo. Fue fundado el 20 de mayo de 1940, a partir de barracas de ladrillo del ejército polaco. Los primeros prisioneros del campo fueron 728 prisioneros políticos polacos de Tarnów.
El campo fue utilizado inicialmente para internar miembros de la resistencia e intelectuales polacos; más adelante llevaron allí también prisioneros de guerra soviéticos, prisioneros comunes alemanes, elementos antisociales y homosexuales. Desde el primer momento llegaron asimismo prisioneros judíos. El campo albergaba generalmente entre 13.000 y 16.000 prisioneros, alcanzando la cifra de 20.000 en 1942.

La entrada de Auschwitz I tenía las palabras Arbeit macht frei, "el trabajo hace libre". Los prisioneros del campo salían a trabajar durante el día para las construcciones o el campo, con música de marcha tocada por una orquesta. Como curiosidad he de decir que dicha inscripción fue robada por cinco desconocidos el viernes 18 de diciembre de 2009 y recuperada por la policía apenas cuatro días después.

Las SS generalmente seleccionaban prisioneros, llamados kapos, para supervisar al resto. Éstos tenían algunos “privilegios” que el resto no tenía. Todos los prisioneros del campo realizaban trabajos, y excepto en las fábricas de armas, el domingo se reservaba para limpieza, duchas, y no se asignaba trabajo. Las durísimas condiciones de trabajo, unidas a la desnutrición y poca higiene, hacían que la tasa de mortalidad entre los prisioneros fuera muy grande.

El bloque 11 de Auschwitz I era la prisión dentro de la prisión; allí se aplicaban los castigos. Algunos de ellos consistían en encierro por varios días en una celda demasiado pequeña para sentarse, existen 4 celdas de un metro cuadrado las cuales llegaban a ser ocupadas hasta por cinco prisioneros a la vez. Otros eran ejecutados, colgados o dejados morir de hambre.

En septiembre de 1941, las SS realizaron en el bloque 11 las pruebas del gas Zyklon B en las que murieron 850 prisioneros polacos y rusos. Las pruebas fueron consideradas exitosas y en consecuencia se construyeron una cámara de gas y un crematorio. Esta cámara de gas fue utilizada entre 1941 y 1942, para luego ser convertida en un refugio antiaéreo.

La primera mujer llegó al campo el 26 de marzo de 1942. Entre abril de 1943 y mayo de 1944 se llevaron a cabo experimentos de esterilización sobre mujeres judías en el bloque 10 de Auschwitz I.

El objetivo era desarrollar un método sencillo que funcionara con una simple inyección para ser utilizado con la población esclava. El Dr. Josef Mengele experimentó con gemelos en este mismo complejo. Cuando un prisionero no se recobraba rápidamente, solía ser ejecutado aplicándole una inyección letal de fenol.

El campo burdel se creó el verano de 1943 por órdenes de Himmler. Estaba ubicado en el bloque 29, llamado Frauenblock, y se utilizaba para premiar a prisioneros privilegiados. Los guardias seleccionaban prisioneras polacas para este campo, pero podían aceptar "voluntarias" atraídas por las mejores condiciones alimentarias.

Tras visitar esta primera parte cogimos otro autobús que nos llevó hasta Auschwitz II y allí nos encontramos el campo que la mayor parte de la gente conoce como Auschwitz. Allí se encerró a cientos de miles de judíos y allí también se ejecutó a más de un millón de deportados y decenas de miles de gitanos.

El campo está ubicado en Birkenau, a unos 3 km de Auschwitz I. Los campos, al igual que el complejo entero, estaban cercados y rodeados de alambre de púas y cercas electrificadas (algunos prisioneros utilizaron las cercas electrificadas para suicidarse). El campo albergó hasta 100.000 prisioneros en un momento dado.

El objetivo principal del campo no era el mantener prisioneros como fuerza laboral (como era el caso de Auschwitz I y III), sino su exterminio. Para cumplir con este objetivo, se equipó el campo con 4 crematorios con cámaras de gas. Cada cámara de gas podía recibir hasta 2.500 prisioneros por turno.

La mayoría de los prisioneros llegaba al campo en tren, con frecuencia después de un terrible viaje en vagones de carga que duraba varios días, durante el que no se les facilitaba comida ni agua. A partir de 1944 se extendió la vía del tren para que entrara directamente al campo. Algunas veces, al llegar el tren, los prisioneros eran pasados directamente a las cámaras de gas.


En otras ocasiones, los nazis seleccionaban prisioneros, frecuentemente bajo la supervisión del SS Hauptsturmführer Dr. Josef Mengele, para ser enviados a campos de trabajo o para realizar experimentos. En general los niños, los ancianos y los enfermos eran enviados directamente a las cámaras de gas, las cuales eran coordinadas por el SSHauptscharführer Otto Moll.

Cuando un prisionero superaba la selección inicial, era enviado a pasar un período de cuarentena y luego se le asignaba una tarea o era enviado a alguno de los campos de trabajo anexos.

Aquellos que resultaban seleccionados para el exterminio eran trasladados a uno de los grandes complejos de cámaras de gas/crematorio hacia los extremos del campo. Para evitar el pánico, se les informaba a las víctimas que recibirían allí una ducha y un tratamiento desinfectante. La cámara de gas incluso tenía tuberías para duchas, si bien nunca fueron conectadas al servicio de agua.

Se les ordenaba a las víctimas que se desnudaran y dejaran sus pertenencias en el vestidor, donde supuestamente las podrían recuperar al final del tratamiento, de manera que debían recordar el número de la ubicación de sus pertenencias.

Los alemanes ocuparon Hungría en marzo de 1944; entre mayo y julio de 1944, cerca de 438.000 judíos de Hungría fueron deportados hacia Auschwitz-Birkenau y la mayoría fueron ejecutados allí. Había días en que los hornos no daban abasto y se tenía que quemar los cuerpos en hogueras al aire libre.

Familias enteras de gitanos fueron encerradas en una sección especial del campo. Pasaron por las cámaras de gas en julio de 1944, y el 10 de octubre de ese año se procedió a la exterminación de los niños gitanos restantes en Birkenau.

Las cámaras de gas de Birkenau fueron destruidas por las SS el 24 de noviembre de 1944 en un intento por esconder las actividades del campo a las tropas soviéticas.



Aquí terminó nuestra visita, como podéis comprobar una visita cargada de tensión y angustia al conocer la historia de esta ciudad, yo acabé personalmente impactada e impresionada al conocer la historia de aquella masacre que durante años existió. Merece la pena visitarlo pero prepárate para vivir y para ver cosas que son duras y que tras la visita te dejan pensando en la crueldad que le tocó vivir a aquella gente inocente que tuvo que aguantar condiciones tan precarias como las expuestas unas líneas más arriba y pensando en la cantidad de gente y niños sin a penas conciencia que murió sin tener motivos para ello. En aquella época la vida por aquellas tierras era muy injusta.

Cuando íbamos regresando a Cracovia, todos en silencio en la furgoneta y a la vez cansados por el viaje, el guía nos preguntó que dónde queríamos bajar, decidimos que nos bajaríamos en el centro para tomar algo caliente en algún café bar.

Tomando café, nos dimos cuenta de que había caído la noche y de que nos tocaba pensar dónde íbamos a cenar, esta vez, queríamos comida típica Polaca, porque comida rápida hay en todos los países pero queríamos probar algo típico.

Anduvimos viendo precios, lugares, menús… hasta que nos paramos en frente de uno y acto seguido se nos acercó un señor vestido con indumentaria medieval y nos convenció para entrar a cenar a su restaurante que aunque Medieval, en su interior podríamos degustar la comida más rica de Cracovia, tanto nos habló que finalmente acabamos muy convencidos.

Entramos y efectivamente no se equivocaba, el restaurante a parte de tener una decoración impresionante por todos los lados, incluso en los baños, estábamos comiendo una comida deliciosa, además los camareros muy atentos y amables hicieron de la noche y de la cena un momento muy especial.

Salimos del restaurante para ir a descansar al hostal para una vez más salir por la noche a algún lugar donde pasar una buena noche. De camino al hostal decidimos tomar el tram, esperando a éste, había en la parada unos hombres que me parecían un poco extraños, tipo revisores, ninguno llevábamos monedas sueltas, y aunque sospechábamos que podrían ser revisores por un momento pensamos que no.

Una vez sentados en el tram y tras dos paradas se nos acerca un señor, y nos dice que si por favor podemos enseñarle el ticket y nosotros nos miramos y dijimos “la hemos cagado” no por lo que valía el tram, si no porque al no llevar monedas no habíamos pagado. Eso quería decir, que nos tocaba pagar multa, aunque le rogamos al revisor y le dijimos mil y una vez que éramos estudiantes y que acabábamos de llegar a la ciudad no nos escapamos, eso sí, pasamos de pagar una multa individual cada uno, a pagar una entre todos.

Por esa parte el señor se portó bien, los ánimos decayeron un poco, pero acto seguido nos pusimos a pensar y a analizar la situación… y empezamos a tomárnoslo con humor, pues esto, no iba a arruinar nuestro viaje.

Pasamos por el hostal nos arreglamos y salimos a dar una vuelta a ver que encontrábamos… fiesta no mucha la verdad, pero acabamos comiendo comida rápida mientras recordábamos todo lo que había pasado entre risas.

Día increíble.


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