Después de un largo día de andar por la city conociendo un poco más de la historia de cada monumento, plaza o lugar visitado, nuestro guía nos informó de un tour por pubs y discotecas de Londres, el precio sería de unas 12 libras pero incluía la entrada a todos los lugares y un chupito al entrar en cada uno de éstos.El tour empezaba a las 21h00; nosotros como siempre llegamos tarde pasadas las 21h00 porque por pronto que todos nos arreglamos y salimos se nos hizo bastante tarde.
De camino al primer pub, ocurrieron algunas aventurillas, que sin ellas, la noche no hubiese sido lo mismo (xD):
Cogimos el bus y nada más montarnos me dice un sujeto de los que íbamos, “mira esa mujer que va sentada con sus cascos, cantando y bailando a su ritmo”, entonces yo, disimuladamente la miré y me reí. Acto seguido miro a la mujer que se levanta y me agarra del brazo y me dice: “¿qué te ha dicho tu amig@?” mi respuesta fue “nothing” (jajaja, xD).
Y ésta comenzó a decirme “si, que yo lo he escuchado, que ha dicho algo de mi, me ha criticado, y mi música es la mejor, y yo voy como quiera en el autobús, donde sea, que el reggue es lo mejor …bla bla bla” yo por dentro me moría de la risa, y trataba de explicarle que no me había dicho nada de ella, y mucho menos ofensivo y que si ella hablaba inglés como narices nos había entendido, pero ella en sus “13” “que a ella no la engañaba nadie…” más tarde empezó a soltar un discurso, no me dejaba hablar ni a mi ni a ninguno de los nuestros, hasta que…¡de repente! La mujer empieza a despejarme el pelo de la oreja y yo…¡OMG! ¿Qué está pasando? Y me pone su música con sus auriculares en mi oreja, ya era el colmo, no podía aguantar más la risa.
La situación, el momento, y todo no tenían desperdicio, entonces fue cuando vino uno de los nuestros a salvarme y se puso a hablar con la mujer, y ésta se calmó.
Todo esto ocurrió dentro del bus, cuando nos bajamos, nos tocaba andar un buen rato, y buscar la calle donde se encontraba el primer pub, para recoger nuestras pulseras acreditativas y empezar a disfrutar de la noche, que desde el principio pintó muy bien. Cuando al fin encontramos el primer lugar, nos dimos cuenta de que habíamos llegado justo a tiempo, a partir de ahí estaríamos 30 minutos en cada pub, con un grupo de gente que no conocíamos que harían con nosotros el tour.
La música en los pubs era muy buena, el ambiente genial, todo era perfecto. Cuando llegamos al último lugar, una discoteca, ya fue, la guinda al pastel, fue increíble, todos dándolo todo, al ritmo de la música, buen rollo… ¿Qué más se le podía pedir a la noche? Siempre la recordaré como momentos históricos del Erasmus.
A una hora y pico de París, sin palabras.
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